
Esta visita se enmarca en un método que Unista lleva promoviendo desde hace varios meses: cada proyecto se desarrolla en estrecha colaboración con
el cliente, a través de reuniones periódicas que permiten seguir el avance de la fabricación, intercambiar opiniones con los equipos técnicos y comprobar de forma concreta el trabajo realizado en los talleres.
Estos momentos también brindan la oportunidad de validar las decisiones técnicas adoptadas y de preparar las siguientes fases del proyecto.
El siguiente paso para la unidad de la Savonnerie de
l’Atlantique será la revisión estática, una etapa obligatoria antes
de la recepción dinámica de la máquina, más conocida
como FAT (Factory Acceptance Test).
El proyecto avanza así paso a paso, en la línea
del seguimiento iniciado desde su lanzamiento.